
Un buque de gran porte de la automotriz china BYD arribó esta semana al puerto de Zárate con una carga récord de vehículos eléctricos e híbridos destinados al mercado argentino. Se trata del BYD Changzhou, un barco especialmente diseñado para el transporte de autos, que descargó cerca de 5.800 unidades, en lo que ya es considerado el mayor embarque de vehículos importados que haya llegado al país en un solo viaje.
El barco partió desde Asia y completó un trayecto de poco más de tres semanas antes de arribar a la Argentina. Está equipado con un sistema de transporte tipo “roll on, roll off”, lo que permite que los autos suban y bajen rodando por rampas internas, sin necesidad de grúas. Tiene varios niveles de almacenamiento y una capacidad total que ronda las 7.000 unidades por viaje.
Los vehículos que llegaron pertenecen en su totalidad a la marca BYD e incluyen modelos eléctricos y también híbridos enchufables. Entre ellos se encuentran autos que ya se ofrecen en el mercado local y otros que están iniciando su proceso de lanzamiento comercial. El foco de la empresa está puesto en la llamada “nueva energía”, una categoría que combina tecnología eléctrica, menor consumo de combustible y menores emisiones contaminantes.

La importación de este volumen de autos fue posible gracias a un régimen especial impulsado por el Gobierno nacional, que permite el ingreso de vehículos eléctricos e híbridos sin pagar el arancel extrazona del 35 por ciento que rige para la mayoría de los autos importados fuera del Mercosur. La medida busca fomentar la competencia, ampliar la oferta y facilitar el acceso a tecnologías más modernas en el mercado automotor argentino.
Desde el punto de vista del consumidor, la llegada de miles de vehículos en un solo embarque podría traducirse en una mayor disponibilidad de unidades y, eventualmente, en una presión a la baja sobre los precios, especialmente en el segmento de autos electrificados, que hasta ahora tenía una oferta limitada y valores elevados.
Sin embargo, el impacto no es solo comercial. La llegada del barco también reavivó el debate sobre el futuro de la industria automotriz nacional. Sectores del entramado productivo local advierten que una apertura acelerada de importaciones puede afectar a las fábricas instaladas en el país, con consecuencias sobre el empleo y la producción. El contraste entre autos importados con beneficios arancelarios y vehículos fabricados localmente con mayores costos es uno de los principales puntos de discusión.

El BYD Changzhou llegó este lunes a Argentina y descargó más de 5.000 autos en Terminal Zárate
Al mismo tiempo, el desembarco del BYD Changzhou refleja una estrategia global de la automotriz china, que no solo produce autos sino que también controla la logística internacional mediante su propia flota de barcos. Esto le permite reducir costos y ganar competitividad en mercados lejanos como el argentino.
La llegada de este buque marca un hito en el mercado automotor local y abre una nueva etapa de discusión sobre precios, competencia, industria nacional y transición hacia formas de movilidad más sustentables. En los próximos meses, el verdadero impacto de este desembarco comenzará a verse en concesionarias, fábricas y en el bolsillo de los consumidores.