

Un hallazgo fortuito en la localidad de Alderetes, generó conmoción entre científicos y autoridades luego de que se recuperaran restos fósiles que podrían pertenecer a un gliptodonte, un mamífero gigante extinto que vivió hace miles de años. El Ente Cultural de Tucumán informó que el descubrimiento se produjo de manera accidental y que los materiales hallados incluyen diversos fragmentos óseos, como costillas, un hueso largo posiblemente de una pata y un fragmento de pelvis, junto con tres placas óseas articuladas que son clave para la identificación del animal.
Los primeros análisis preliminares sugieren que los restos podrían corresponder a un gliptodonte del Pleistoceno tardío, una especie de mamífero con un caparazón óseo que habitó la región en tiempos prehistóricos. Esta estimación se basa en las características del sedimento en el que se encontró el material, típico de la región del Noroeste Argentino, y en las formas observadas en los huesos.
Especialistas indicaron que hallazgos de este tipo son muy importantes para ampliar el conocimiento sobre la fauna que habitó lo que hoy es Tucumán, y que el registro en Alderetes suma un nuevo punto de interés al mapa paleontológico de la provincia, donde ya se habían encontrado restos similares en otras localidades como Famaillá y Yerba Buena.
Los fósiles serán sometidos a tareas de limpieza y análisis en laboratorios especializados para confirmar con precisión la identificación a nivel de género o especie. Expertos señalaron que un procedimiento cuidadoso y la participación de la comunidad son claves para preservar este tipo de patrimonio científico.
Desde la Dirección de Patrimonio del Ente Cultural remarcaron la importancia de proteger y estudiar estos materiales bajo las normas vigentes, ya que forman parte del patrimonio paleontológico de la provincia y brindan información valiosa sobre la historia natural de la región.
El gliptodonte
El gliptodonte fue un mamífero prehistórico que vivió en América del Sur durante el período Pleistoceno, hasta hace aproximadamente 10 mil años. Se trataba de un animal de gran tamaño, similar a un armadillo gigante, que podía alcanzar más de tres metros de largo y pesar más de una tonelada.
Su característica más llamativa era el caparazón formado por placas óseas rígidas que cubrían casi todo su cuerpo y le servían como defensa frente a depredadores. También tenía una cola protegida por anillos óseos y, en algunas especies, terminaba en una estructura más gruesa que utilizaba para defenderse. Los gliptodontes formaron parte de la llamada megafauna sudamericana y convivieron con otras especies hoy extintas.
Sus restos han sido hallados en distintos puntos de Argentina y son fundamentales para comprender cómo era el ambiente y la fauna de la región en tiempos prehistóricos.