
El primer fin de semana largo del 2026, con los feriados de Carnaval, marcó un fuerte impulso para el turismo argentino. Según informes oficiales del Gobierno nacional, la ocupación hotelera promedio superó el 80% en todo el país, con picos de prácticamente llenos en varios destinos clave. Los datos surgen de un relevamiento conjunto de provincias y municipios que midió la afluencia de visitantes durante estos días festivos.
Autoridades de la Secretaría de Turismo, Ambiente y Deportes destacaron que la temporada veraniega continúa con buena demanda interna y que los festejos de Carnaval fueron un motor para que familias y grupos de amigos planificaran sus viajes. En provincias tradicionalmente visitadas por turistas, como Entre Ríos, la ocupación promedio llegó al 97%, con localidades como Gualeguay, Puerto General Belgrano, Santa Elena y Santa Ana prácticamente con todas sus plazas ocupadas. En Corrientes el porcentaje también superó el 80%.
La fiesta popular del norte también atrajo multitudes. En Jujuy, las zonas de la Quebrada y los Valles reportaron ocupaciones que rondaron el 95% y más, con algunos puntos como San Salvador de Jujuy con todos sus alojamientos reservados. Mendoza, en la región de Cuyo, no fue la excepción y alcanzó más de un 85% de ocupación en su conjunto.
El fenómeno no se limitó a los destinos tradicionales de Carnaval. En la Patagonia, localidades como Bariloche mantuvieron un promedio de ocupación en torno al 80%, y en Río Negro más de 80.000 turistas llegaron a disfrutar del fin de semana largo, con sectores como Las Grutas con ocupación plena y un estimado de impacto económico regional que ronda los $25.000 millones.
Desde la Ciudad de Buenos Aires y la Costa Atlántica de la provincia de Buenos Aires también se observó un importante movimiento de visitantes. Pinamar, Valeria del Mar, Ostende y Cariló estuvieron casi completamente llenos, mientras que Mar del Plata mostró un considerable aumento de turistas respecto de años anteriores.
El Gobierno señaló que estos resultados reflejan no sólo la relevancia cultural y recreativa del Carnaval, sino también una recuperación sostenida del turismo interno argentino después de los desafíos de los últimos años. Se espera que este dinamismo continúe durante lo que resta de la temporada de verano y que los datos oficiales de turismo internacional terminen de completar el panorama del impacto total de los viajes durante este periodo festivo.