
Los precios del petróleo registraron una caída este martes en los mercados internacionales en medio de un clima de mayor optimismo sobre las conversaciones diplomáticas entre Estados Unidos e Irán. Tras semanas de tensión y declaraciones encontradas, los operadores comenzaron a descontar la posibilidad de que un acuerdo –aunque aún lejano– reduzca el riesgo de un conflicto abierto que pudiera interrumpir el suministro de crudo desde el Golfo Pérsico, una de las regiones más sensibles para la energía global.
El barril de West Texas Intermediate (WTI), referente en Estados Unidos, cerró con una baja alrededor del 1 %, situándose cerca de los 62 dólares, mientras que el Brent del Mar del Norte, la referencia global, retrocedió cerca de 1,8 %, por debajo de los 68 dólares por barril. Esta tendencia marcó su nivel más bajo en casi dos semanas, según las últimas cotizaciones.
La caída del crudo se explica, en gran parte, por las señales de avance en las discusiones indirectas que se llevan a cabo en Ginebra sobre el programa nuclear iraní. Funcionarios de Teherán manifestaron que se abrió “una nueva ventana de oportunidad” para alcanzar un acuerdo sostenible, y desde Washington confirmaron que los equipos negociadores retomarán las conversaciones con nuevas propuestas dentro de dos semanas. Esta percepción de progresos ha aliviado parcialmente los temores de los inversores sobre una escalada militar que pudiera afectar la oferta de petróleo.
El impacto de las expectativas diplomáticas es evidente en el mercado energético, que por meses estuvo influenciado por la posibilidad de sanciones más duras, amenazas militares y movimientos estratégicos en el estrecho de Ormuz, por donde circula aproximadamente una quinta parte del petróleo exportado en el mundo. Irán llegó incluso a cerrar temporalmente una parte de ese estrecho para ejercicios militares, lo que contribuyó a que la volatilidad se mantuviera alta.
A pesar del alivio reciente, los analistas advierten que aún hay mucha incertidumbre: no existe un acuerdo definitivo y las tensiones siguen altas en la región, con despliegues militares de ambos lados y posibles repercusiones en otros frentes geopolíticos. Esto sugiere que los precios podrían seguir siendo sensibles a cada declaración o giro en las negociaciones.
En este contexto, los mercados financieros también mostraron movimientos mixtos: mientras el petróleo retrocedía, algunas bolsas europeas cerraron con leves ganancias y Wall Street operó con altibajos, reflejando una combinación de cautela y alivio temporal entre los inversores globales.