
La Provincia de Tucumán puso en marcha un plan firme para retomar el control y valorizar el predio conocido como Campo Norte, considerado uno de los últimos grandes espacios abiertos dentro del área urbana de San Miguel de Tucumán. La intención oficial es revertir años de uso irregular y fragmentación para transformarlo en un parque urbano diseñado para la comunidad.
El predio, ubicado en la zona norte de la capital provincial, abarca cerca de 19 hectáreas que hasta ahora se utilizaron de manera dispersa y muchas veces irregular. Aunque en su momento se planificó como un parque público, con el tiempo fue cedido parcialmente a entidades privadas y usado para actividades que no siempre cumplieron con los fines sociales o ambientales previstos.
Este impulso renovado forma parte de una política más amplia del Gobierno para recuperar tierras fiscales usurpadas o mal utilizadas, una estrategia que ya permitió devolver casi 1.000 hectáreas al Estado en distintos puntos de la provincia. Allí, las autoridades advierten que quienes no acrediten la titularidad legal de los espacios que ocupan deberán devolverlos al patrimonio público.
La fiscal de Estado, Gilda Pedicone, destacó que la recuperación de Campo Norte será una prioridad en las próximas semanas, con planes concretos para desocupar, ordenar, iluminar, parquizar y asegurar el predio. Según explicó, en aproximadamente un mes se definirán formalmente las acciones que permitirán empezar a ejecutar un proyecto de parque pensado para todos los tucumanos.
Al mismo tiempo, la Provincia anunció su decisión de intervenir sobre los ocupantes irregulares y quienes han explotado comercialmente parte de las tierras, advirtiendo que “no se pueden convertir en dueños de lo que es de todos”. La meta, insistió Pedicone, es crear un espacio verde con infraestructura adecuada, vigilancia y accesos abiertos, no un conjunto de usos privados fragmentados.
Esta iniciativa no solo sigue una promesa de gestión que data de años atrás, sino que también responde a una demanda ciudadana por más espacios abiertos en una ciudad que crece y necesita sitios de esparcimiento, ejercicio y convivencia. Una vez que se logre el orden dominial y se tenga un plan concreto de obras, el predio de Campo Norte podría dejar de ser un terreno abandonado y convertirse en un pulmón verde al servicio de toda la comunidad capitalina.