
El expresidente de Estados Unidos Barack Obama volvió a pronunciarse públicamente sobre la situación política actual y lanzó duras críticas contra el presidente Donald Trump, a quien describió como responsable de promover un clima de confrontación que convirtió el debate público en lo que él mismo calificó de “espectáculo circense”.
Las declaraciones se dieron en el marco de una entrevista con el comentarista político Brian Tyler Cohen, donde Obama abordó el creciente desgaste del discurso político y la forma en que figuras de primer plano utilizan redes sociales y medios para polarizar.
El expresidente se refirió, sin nombrarlo directamente, a la polémica publicación que apareció en la cuenta del propio Trump en su red social Truth Social, donde un video contenía una representación manipulada de él y de su esposa, la ex primera dama Michelle Obama, como monos. La imagen fue ampliamente criticada como ofensiva y racista y, aunque fue retirada horas después, el episodio generó un amplio rechazo de ambos lados del espectro político.
“Hay una especie de espectáculo circense en las redes sociales y en la televisión”, dijo Obama, y agregó que parece haberse perdido “el sentido de decoro y respeto por el cargo”. Según el ex mandatario, este tipo de acciones no reflejan lo que la mayoría de los estadounidenses considera aceptable en la vida política.

Obama sostuvo que la falta de vergüenza en el discurso de las élites políticas —inducida por ataques personales y publicaciones provocadoras— puede tener un impacto negativo en la confianza pública y en el clima electoral. El ex presidente también vaticinó que este tipo de comportamientos podrían perjudicar a los legisladores que se alinean con Trump de cara a las elecciones de medio término que se celebrarán este año en Estados Unidos.
Además de criticar el tono de la campaña política, Obama no se limitó al episodio del video y cuestionó la política migratoria de la administración, señalando acciones de fuerzas federales en operaciones de control migratorio en Minnesota que, según él, evocan prácticas observadas en países autoritarios.

Hasta el momento, Donald Trump no emitió una respuesta directa a las declaraciones de Obama. Tras la polémica con el video, el presidente afirmó a la prensa que no había sido él personalmente quien lo había publicado, sino un miembro del personal de la Casa Blanca, y que desconocía el contenido ofensivo que incluía.
La intervención de Obama —quien sigue siendo una figura influyente entre amplios sectores del electorado estadounidense— vuelve a poner en el centro del debate cómo se comunican los líderes políticos y qué tipo de lenguaje es aceptable en la esfera pública contemporánea.
En un momento en que Estados Unidos enfrenta una polarización creciente, sus palabras reflejan una preocupación por recuperar la decencia y el respeto institucional en la política, y subrayan que, en última instancia, la respuesta a este clima político dependerá de la participación y juicio del pueblo estadounidense.