
Desde Tucumán, la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) salió a respaldar las movilizaciones impulsadas por la Confederación General del Trabajo (CGT) y a reclamar con firmeza la inmediata puesta en vigencia de la Ley de Financiamiento Universitario, una norma que fue sancionada pero cuya ejecución aún no comenzó debido a la falta de recursos y definiciones presupuestarias.
El rector de la UNT, Sergio Pagani, señaló que las universidades públicas del país atraviesan un momento crítico por la insuficiencia de financiamiento, que afecta desde el funcionamiento diario de las sedes hasta el salario de trabajadores docentes y no docentes. Según Pagani, la ley aprobada contempla puntos clave como la actualización de partidas presupuestarias, la apertura de paritarias y recomposiciones salariales que deberían haberse empezado a aplicar el año pasado.
La falta de ejecución de la ley genera tensiones en las instituciones educativas, que deben operar con presupuestos ajustados en un contexto de inflación elevada y crecientes costos. Para las autoridades universitarias y los gremios, esto pone en riesgo la calidad académica y la planificación de los próximos ciclos lectivos, además de agravar el conflicto salarial que enfrenta al sector con el Estado.
La UNT se alinea así con el llamado a paro nacional de la CGT, que confirmó una huelga general de 24 horas en coincidencia con el tratamiento en el Congreso de otras iniciativas clave, como la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional. En medio de un escenario de protesta sindical creciente, los trabajadores universitarios se suman a la exigencia de que se garantice el financiamiento comprometido para la educación superior pública.
Desde distintas federaciones gremiales, como la Federación Nacional de Docentes Universitarios (CONADU), también se hace hincapié en la necesidad de convocar a paritarias docentes y en el agotamiento del modelo de gestión actual, que lleva a atrasos en los salarios y dificultades para sostener operaciones esenciales en las universidades públicas.
Con el Congreso en sesiones extraordinarias hasta fines de febrero de 2026, el financiamiento universitario continúa en discusión. Desde las universidades insisten en la necesidad de avanzar en definiciones que permitan sostener el normal desarrollo de sus actividades.