
En medio de una jornada marcada por el paro general convocado por la CGT en rechazo al proyecto de reforma laboral que se debate en la Cámara de Diputados de la Nación, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, lanzó críticas durísimas contra la huelga y sus organizadores. Para Adorni, la medida no solo es una protesta legítima sino una acción que busca “hacerle daño a la Argentina”, y la calificó de “extorsiva” y “perversa” porque, en su visión, impide que quienes desean trabajar puedan hacerlo.
Desde el Gobierno nacional se aseguró que el impacto del paro se siente de forma directa en la vida diaria de los argentinos, especialmente en el sector del transporte, donde la falta de servicios impidió que muchos trabajadores accedieran a sus lugares de empleo. “Si te cortan el medio de transporte, por más ganas que tengas de ir a trabajar, no podés hacerlo”, dijo Adorni, para luego insistir en que esta situación complica especialmente a quienes viven del ingreso diario.
Más allá de las críticas a la central sindical, el funcionario también acusó a la dirigencia gremial de tener una imagen negativa y de actuar en contra de la libertad y la democracia. Según sus palabras, “por algo la gente los odia” y los sindicatos tienen una percepción desfavorable en amplios sectores de la sociedad porque, a su entender, complican la vida de los trabajadores en vez de defender sus derechos.
El jefe de Gabinete no se detuvo ahí y comparó el actual contexto de conflicto con gobiernos anteriores, subrayando que en otras administraciones, incluso en escenarios de crisis económica severa, no se registraron paros de esta magnitud en momentos clave de debate legislativo. Enfatizó que las motivaciones detrás de la huelga le resultan “extrañas o inentendibles”, y defendió la posición del Ejecutivo de avanzar con las reformas que, según él, buscan modernizar las normas laborales del país.
Desde la vereda sindical, en tanto, el paro que convocó la CGT es interpretado como una respuesta a políticas que consideran perjudiciales para los derechos de los trabajadores. Los gremios sostienen que la reforma laboral propuesta podría debilitar las garantías y condiciones laborales ya conquistadas. Aunque hasta este momento las declaraciones oficiales por parte de la central obrera no formaron parte de esta cobertura, fuentes periodísticas señalan que el acatamiento a la huelga es alto en varias regiones del país y que se espera que esta jornada marque un antes y un después en el eje de confrontación entre el Gobierno y los sindicatos.