
Kevin Durant, figura de los Houston Rockets y uno de los jugadores más influyentes de la NBA, se encontró en el ojo del huracán esta semana tras la difusión de capturas de pantalla que supuestamente provendrían de una cuenta anónima en la red social X (antes Twitter). Las imágenes, que empezaron a circular el fin de semana del Juego de Estrellas, muestran mensajes donde el usuario identificado como @gethigher77 criticaba duramente el rendimiento de compañeros actuales como Alperen Şengün y Jabari Smith Jr., y también hacía comentarios polémicos sobre exjugadores, entrenadores y rivales históricos.
En los mensajes que se viralizaron, el supuesto autor decía que no podía “confiar en Jabari para encestar o parar un tiro”, describía de forma ofensiva a algunos integrantes de su propio equipo y llegaba incluso a comparar a figuras como Devin Booker y al entrenador Frank Vogel con dictadores como Stalin o Hitler, según medios deportivos internacionales.
La polémica tomó fuerza no solo por el contenido, sino también por quién se decía era detrás de esa cuenta. En plena temporada, y en un momento en el que los Rockets buscan consolidarse en la conferencia, la posibilidad de que una de sus estrellas cuestionara a sus compañeros — aunque sea en un perfil alternativo — fue suficiente para que las redes sociales estallaran en debates, especulaciones y memes.
Consultado por los periodistas tras un entrenamiento el miércoles 18 de febrero, Durant fue claro en su postura: no quiso confirmar ni negar que él sea el responsable de los mensajes que circulan en internet. “Sé que tenés que hacer esas preguntas, pero no estoy aquí para meterme en estas polémicas de redes sociales. Solo estoy acá para centrarme en la temporada y seguir luchando”, respondió con un tono firme pero evitando dar detalles. “Mis compañeros saben lo que es; hemos estado concentrados toda la temporada. Tuvimos un gran entrenamiento hoy y estamos esperando con ganas el próximo viaje”, agregó, dejando más preguntas que certezas.
Lo que sí es claro hasta ahora es que no existe verificación oficial de que esas capturas pertenezcan a Durant, ni ninguna plataforma o investigación independiente ha confirmado el vínculo entre la estrella y la cuenta anónima. Los expertos en redes sociales y periodistas deportivos han señalado que cualquier usuario puede fabricar mensajes y atribuirlos a figuras públicas sin pruebas concretas.
La controversia no cae de la nada: Durant tiene un historial de interacción intensa en redes y en el pasado reconoció públicamente que usó cuentas alternativas para defenderse o expresar opiniones propias sin la exposición de su cuenta principal. Esto hace que la discusión sea todavía más caliente, porque muchos usuarios toman ese antecedente como indicio de que podría haber repetido la jugada.
Mientras tanto, dentro del vestuario de los Rockets — según relato de los reporteros que cubren al equipo — no hubo reacciones públicas de sus compañeros que alimenten o desmientan directamente la versión que circula en internet. El enfoque, tanto de Durant como del cuerpo técnico, parece estar en mantener la atención en la competencia, más allá de la lluvia de comentarios que siguen explotando en redes.
Lo que comenzó como una serie de capturas virales en X terminó convirtiéndose en uno de los temas más comentados del baloncesto en febrero de 2026, incluso por encima del rendimiento en la cancha durante el descanso del All-Star Weekend. Y todavía queda por verse si habrá alguna confirmación oficial o si todo quedará, como muchos analistas advierten, en rumores digitales sin prueba alguna.