viernes, febrero 20Tucumán AR

Reino Unido frena a Estados Unidos: no permitirá uso de bases militares para atacar Irán

El gobierno del Reino Unido comunicó este jueves 19 de febrero de 2026 que no autorizará a Estados Unidos a utilizar sus bases militares para lanzar ataques contra Irán, una señal clara de distancia en momentos de alta tensión internacional.

Según fuentes citadas por medios como The Times y The Guardian, la decisión fue comunicada por el primer ministro británico, Keir Starmer, al presidente estadounidense Donald Trump. En Londres sostienen que permitir el uso de bases británicas para una operación militar de ese tipo podría violar el derecho internacional, y que cualquier participación de fuerzas extranjeras debe ajustarse estrictamente a las leyes nacionales y globales que rigen el uso de la fuerza.

En las últimas semanas, la Casa Blanca había estado evaluando planes militares como respuesta a lo que considera un estancamiento en las negociaciones con Irán sobre su programa nuclear. Estos planes habrían incluido el uso de instalaciones clave como la base aérea de RAF Fairford, en Inglaterra, y la base conjunta con Estados Unidos en la isla de Diego García, en el océano Índico.

Bombarderos B-1B Lancer y aviones cisterna KC-10A Extender se encuentran estacionados en la base de Diego García, durante las fases iniciales de la campaña aérea en Afganistán

La negativa británica no solo frena esos posibles planes operativos, sino que también generó un roce diplomático entre dos históricos aliados. En respuesta, Trump criticó el acuerdo que el Reino Unido mantiene para transferir la soberanía de las Islas Chagos —donde se encuentra Diego García— a Mauricio, argumentando que perder control de esa base comprometería la seguridad occidental.

Desde Londres, fuentes oficiales se limitaron a repetir que no comentan cuestiones operativas, pero que respaldan las negociaciones diplomáticas en curso para evitar un conflicto abierto con Irán. Starmer insistió en que Irán nunca debe desarrollar armas nucleares, pero que la respuesta debe ser política y legal, no militar desde bases británicas.

Aeronave CV-22B Osprey de la Fuerza Aérea estadounidense en la base RAF Fairford (REUTERS/Toby Melville/Archivo)

Este cambio en la relación entre Reino Unido y Estados Unidos ocurre mientras crece la presencia militar estadounidense en Oriente Medio, considerada la mayor desde 2003, con despliegues de aviones, buques y sistemas de defensa aérea en la región ante el temor de un posible enfrentamiento con Teherán.

La comunidad internacional observa con preocupación este cruce diplomático en un momento en que las conversaciones nucleares entre Irán y Estados Unidos también enfrentan dificultades, pese a ciertos avances reportados por el director de la Agencia Internacional de Energía Atómica.

Aunque no hay una acción militar definida contra Irán aún, la decisión británica marca un hito: el Reino Unido ha decidido tomar distancia de un eventual ataque estadounidense desde su territorio, priorizando las normas del derecho internacional y dejando en claro que no será un socio logístico automático en caso de un conflicto bélico en Oriente Medio.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *