
La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) dio de baja las habilitaciones de operación de 60 laboratorios, droguerías y empresas vinculadas a la cadena de medicamentos tras verificar que sus certificados de cumplimiento estaban vencidos y sin trámite de renovación, según quedó establecido en la Disposición 694/2026, publicada este viernes en el Boletín Oficial.
La normativa vigente exige que todos los establecimientos dedicados a la producción, distribución y comercialización de medicamentos o especialidades medicinales cuenten con habilitaciones y certificados actualizados que acrediten que cumplen con las Buenas Prácticas de Distribución de Medicamentos. Estos certificados tienen una vigencia de cinco años y, una vez cumplidos, las empresas deben iniciar el trámite de renovación con al menos sesenta días hábiles de anticipación a la fecha de vencimiento si desean continuar operando legalmente.

En las últimas verificaciones que realizó la ANMAT, las autoridades detectaron que los certificados de estas 60 firmas no sólo estaban vencidos, sino que además no se había presentado ninguna solicitud de renovación dentro de los plazos estipulados por la ley. Esto motivó la decisión de eliminar los legajos de habilitación de estos establecimientos, lo que implica que, a partir de la publicación de la disposición oficial, ya no pueden realizar tránsito interjurisdiccional de medicamentos ni operar con autorización nacional.
Desde el organismo sanitario aclararon que la medida tiene como objetivo proteger la salud pública y garantizar que sólo aquellas empresas que cumplan con los requisitos técnicos, profesionales y regulatorios establecidos puedan participar en la cadena de medicamentos. Asimismo, señalaron que aquellas compañías que presenten ahora el trámite de solicitud de un nuevo certificado podrán, una vez aprobada su documentación, recuperar su habilitación para operar legalmente.
La acción forma parte de una serie de controles más amplios que la ANMAT viene llevando a cabo en las últimas semanas para revisar el cumplimiento de normas sanitarias en diferentes actores del sector farmacéutico, con el objetivo de asegurar que la distribución y comercialización de medicamentos se realice bajo los estándares exigidos por la legislación nacional.