
El Gobierno nacional decidió prorrogar por dos años más la emergencia ferroviaria, una herramienta legal extraordinaria que rige desde mediados de 2024 y que había sido establecida para enfrentar la grave situación del sistema de trenes de pasajeros y de cargas bajo jurisdicción nacional. La medida fue oficializada este viernes a través de la Resolución 12/2026, publicada en el Boletín Oficial, y agrega 24 meses adicionales al régimen de excepción que tenía como fecha de vencimiento mediados de este año.
La emergencia ferroviaria fue decretada por primera vez en junio de 2024, tras el choque de dos trenes en la línea San Martín en el barrio de Palermo y un diagnóstico de deterioro estructural y falta de inversiones que afectaba la infraestructura, el material rodante y la calidad del servicio. En ese momento, las autoridades advirtieron que la situación demandaba acciones urgentes para mejorar la seguridad y evitar un agravamiento de los problemas acumulados por años de desatención.
Con esta prórroga, el Gobierno busca asegurar la continuidad de los planes y obras que ya están en marcha, sosteniendo que las mismas aún no se completaron y que mantener la vigencia de la emergencia es “una medida oportuna y razonable” para dar previsibilidad a los proyectos y contrataciones en curso. Entre las prioridades figura la modernización de infraestructura, el refuerzo de la seguridad operativa, la renovación de vías y señales, y la mejora general de los servicios tanto para pasajeros como para cargas.

El Gobierno consideró necesario seguir trabajando en la modernización del sistema (Trenes Argentinos)
Los impulsores de la medida destacaron que la prórroga permitirá consolidar avances en sectores del sistema ferroviario que todavía enfrentan desafíos importantes. Según los informes técnicos previos, el estado de gran parte de la red reflejaba un deterioro histórico que afectaba la frecuencia de los trenes, la confiabilidad del servicio y la experiencia de los usuarios. Estas condiciones llevaron a la autoridad de transporte a recomendar la extensión del régimen para completar las obras previstas.

Los vagones que se vieron involucrados en el choque (Fuente)
Uno de los ejemplos recientes que ilustra la necesidad de este enfoque ha sido el caso del ferrocarril Sarmiento, cuyo servicio se interrumpió completamente durante un fin de semana reciente y funcionó de forma limitada en días posteriores debido a trabajos de modernización de señalización. Estos trabajos respondieron a la necesidad de sustituir sistemas obsoletos por tecnologías más modernas para mejorar la seguridad operativa, parte de los objetivos incluidos en el plan de recuperación.
Con la prórroga, el Ejecutivo también busca brindar mayor seguridad jurídica y estabilidad institucional a las inversiones y contrataciones que se ejecutan bajo el régimen de emergencia, evitando que se enfrenten a demoras o incertidumbre por el vencimiento de los plazos. El marco legal establecido en 2024 ya contemplaba la posibilidad de extenderlo por una sola vez, y ahora se utiliza esa previsión para seguir con las inversiones necesarias.
La decisión se conoce en un momento en que el transporte ferroviario sigue siendo un tema sensible para miles de usuarios que dependen de los trenes en el Área Metropolitana de Buenos Aires y en rutas de larga distancia, así como para la logística de carga del país. El desafío ahora será que las obras y mejoras anunciadas se traduzcan concretamente en servicios más seguros, frecuentes y eficientes para quienes usan cotidianamente este medio de transporte.