
La Cámara de Diputados de Argentina aprobó en la madrugada de este viernes el proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno, aunque con una modificación central: eliminó el polémico artículo 44 que proponía cambios en el régimen de licencias por accidentes y enfermedades. Como esa modificación fue clave, el texto que ya tenía media sanción del Senado ahora debe regresar a la Cámara alta para su aprobación definitiva antes de convertirse en ley.
El debate en Diputados fue intenso y estuvo signado por cruces entre oficialismo y oposición. El proyecto obtuvo 135 votos a favor y 115 en contra, sin abstenciones, y se aprobó en general tras una larga sesión legislativa. Para alcanzar el quórum necesario y garantizar el inicio del debate, el oficialismo consiguió apoyos no solo de sus socios habituales —como el PRO, la UCR y el MID— sino también de diputados vinculados a gobernadores provinciales, que jugaron un rol clave en la votación.

La eliminación del artículo 44 respondió tanto a las resistencias dentro de bloques aliados como a las críticas públicas que esa disposición había generado. Ese artículo proponía reducir el pago de salarios durante licencias no laborales por enfermedad o accidente bajo ciertos criterios que muchos consideraron regresivos y polémicos. Al retirarlo, el oficialismo buscó allanar el tratamiento y ampliar el consenso en Diputados.

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Más allá de ese cambio, la reforma laboral comprende otras modificaciones importantes a las normas vigentes. Busca dar prioridad a los acuerdos colectivos por empresa o región por sobre los convenios sectoriales, elimina la ultraactividad de los convenios vencidos, y crea un Fondo de Asistencia Laboral financiado con aportes obligatorios de empleadores que, según sus críticos, podría afectar el financiamiento de la seguridad social. También introduce figuras como la del trabajador de plataforma considerado como independiente, ajustes en indemnizaciones por despido, y nuevas reglas para el banco de horas y jornadas laborales.
La oposición, especialmente desde el peronismo y bloques de izquierda, cuestionó duramente la iniciativa. Legisladores contrarios argumentaron que la reforma podría vulnerar derechos de los trabajadores y generar mayor precarización en un contexto en que sindicatos como la CGT habían organizado un paro general en rechazo a parte del proyecto.
Con la media sanción de Diputados, el proyecto volverá al Senado, donde se reanalizará con las modificaciones introducidas. El oficialismo aspira a conseguir la sanción definitiva lo antes posible, para que el presidente tenga una ley promulgada antes de la apertura de sesiones ordinarias del Congreso el próximo 1 de marzo.