
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sorprendió al anunciar que instruirá a agencias federales —incluido el Pentágono— a comenzar el proceso de identificar y liberar documentos gubernamentales relacionados con objetos voladores no identificados (OVNIs), fenómenos aéreos no identificados (UAP) y posibles formas de vida extraterrestre. La medida fue comunicada por el propio Trump a través de su red social Truth Social, donde explicó que la decisión responde al “enorme interés” que estos temas han despertado en la ciudadanía durante décadas y al “valor público” de transparentar información sobre fenómenos que han generado especulación y teorías públicas durante muchos años.
Trump ordenó que el secretario de Defensa y otros departamentos y agencias pertinentes revisen los archivos clasificados para identificar cuáles pueden ser divulgados al público. En su mensaje, el mandatario afirmó que la intención es recopilar y hacer públicos documentos sobre “vida alienígena y extraterrestre, fenómenos aéreos no identificados y objetos voladores no identificados”, así como “cualquier otra información relacionada con estos asuntos altamente complejos, pero extremadamente interesantes e importantes”. Aunque no detalló plazos ni precisó si todos los documentos clasificados serán liberados en su totalidad, la dirección política es clara: avanzar en una apertura de información sobre temas que hasta ahora han estado en gran parte ocultos al escrutinio público.

El comunicado de Trump publicado en su cuenta de Truth Social
El anuncio se produce en medio de una inusual polémica política en Estados Unidos vinculada a declaraciones recientes del expresidente Barack Obama, quien en un podcast afirmó que, debido a la inmensidad del universo, es estadísticamente probable que exista vida más allá de la Tierra, aunque aclaró que no había visto evidencia de contacto ni que se ocultaran seres extraterrestres en lugares como el mítico Área 51. Trump criticó esas declaraciones, acusando a Obama de revelar supuesta información clasificada —una acusación que no aportó con pruebas concretas— y sostuvo ante periodistas que el expresidente “cometió un error” al hablar públicamente sobre un asunto que, en su opinión, debía permanecer bajo secreto oficial.

Trump reiteró su crítica durante el intercambio con la prensa y sostuvo que Obama “cometió un gran error” al referirse a un tema que, a su juicio, debería mantenerse bajo secreto oficial (EP)
Consultado sobre si él mismo cree en la existencia de vida extraterrestre, Trump fue ambiguo: dijo que “no sabe si son reales o no” y señaló que rara vez discute el tema, aunque subrayó que muchas personas sí lo hacen y que hay un gran interés público. Más allá de las opiniones personales, la decisión abre una puerta a que se revise material histórico clasificado relacionado con investigaciones del gobierno sobre fenómenos inexplicables.
El interés oficial por ovnis y fenómenos aéreos no identificados no es nuevo. En los últimos años, agencias como el Departamento de Defensa y oficinas especializadas del gobierno estadounidense han reconocido públicamente informes de avistamientos no resueltos y han establecido oficinas como la All-Domain Anomaly Resolution Office (AARO) para recopilar datos y analizarlos. Si bien muchos de estos informes han terminado teniendo explicaciones convencionales —como errores de identificación de aeronaves, drones o fenómenos naturales—, su difusión amplia ha alimentado la curiosidad pública y la demanda de mayor transparencia.
La eventual liberación de estos archivos podría significar una de las aperturas más amplias de información gubernamental sobre estos temas en la historia moderna de Estados Unidos, y se espera que tanto aficionados como investigadores sigan de cerca los pasos que dé el gobierno en los próximos meses para determinar qué tipo de documentos se harán públicos y qué revelaciones podrían surgir de ellos.