
Un vuelo de rescate sobre las aguas del suroeste de Australia se convirtió en la diferencia entre la vida y la muerte para dos buceadores recreativos el pasado 17 de febrero de 2026. Un tiburón blanco de unos 4,5 metros de largo fue visto muy cerca de ellos por personal de vigilancia aérea, que rápidamente activó señales de advertencia y facilitó su evacuación segura.
El incidente ocurrió cerca de Cape Naturaliste, en la costa de Australia Occidental, en una zona popular para actividades acuáticas durante el verano austral. Los buceadores no habían notado la presencia del gran depredador hasta que el equipamiento de patrullaje en helicóptero sobrevoló la zona y detectó al escualo nadando alrededor de ellos.
Al identificar el peligro, la tripulación del helicóptero hizo sonar una sirena de advertencia para alertar a los hombres en el agua. Ambos reaccionaron de inmediato y se dirigieron hacia una moto acuática cercana, desde la que lograron retirarse del lugar antes de que el tiburón se acercara demasiado. El animal llegó a estar a unos 10 metros de distancia mientras ellos escapaban.
El equipo de Surf Life Saving Western Australia (SLSWA), organismo responsable de la vigilancia costera, publicó en sus redes sociales el video de la operación. En menos de 12 horas, las imágenes habían reunido miles de “me gusta” y generado decenas de comentarios que elogiaban la rapidez y eficacia de los rescatistas.
Este hecho se enmarca en un contexto donde los avistamientos de tiburones han aumentado en distintas regiones de Australia. Según reportes de los propios equipos de vigilancia, drones y patrullas aéreas han detectado decenas de tiburones en febrero, lo que ha llevado a colocar señales de advertencia en varias playas turísticas.
Las autoridades afirman que estos avistamientos no necesariamente indican un aumento en la población de escualos, sino que responden a mejoras en las tecnologías de monitoreo y la intensificación de la vigilancia. Sin embargo, el público y bañistas mantienen cierta inquietud ante encuentros cada vez más documentados con grandes tiburones en zonas de recreación marítima.
El incidente de Cape Naturaliste sirvió para recordar la importancia de la vigilancia preventiva y las herramientas de alerta temprana, especialmente durante las temporadas altas de actividad en el agua, y cómo estas tecnologías pueden ser decisivas para evitar tragedias.