
El Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), a través de su unidad en la región de Patagonia Confluencia, dio un paso importante para fortalecer la infraestructura científica al incorporar un generador de nitrógeno líquido que será utilizado en tareas de investigación y servicios tecnológicos. La compra de este equipo especializado se realizó gracias al apoyo del Programa Federal “Equipar Ciencia III”, una iniciativa destinada a modernizar los laboratorios públicos del país mediante la adquisición de equipamiento de avanzada.
El aparato, identificado con la marca Cryogen.10, funciona captando el nitrógeno del aire, separándolo de otros gases que componen la atmósfera y transformándolo en nitrógeno en estado líquido mediante un proceso de licuación. Técnicamente, puede producir alrededor de 10 litros por día, lo que lo convierte en una herramienta eficiente para cubrir las necesidades internas del centro de investigación.

El CITAAC adquirió un generador de nitrógeno líquido. Foto: gentileza Venturino.
Este tipo de nitrógeno líquido, que se mantiene a temperaturas extremadamente bajas (cercanas a 200 grados bajo cero), tiene aplicaciones claves en tareas científicas como conservación de muestras biológicas, criopreservación de células y gametas, rupturas de materiales biológicos y estudios con microscopía electrónica, entre otros procedimientos que requieren enfriamiento o congelamiento rápido.
Según los responsables del proyecto, hasta el momento el centro dependía de proveedores externos para obtener este insumo básico, lo que implicaba un gasto significativo de recursos. Con la puesta en funcionamiento de su propio generador, la institución podrá cubrir internamente buena parte de su consumo —que equivalía a aproximadamente 80 litros por mes— con un ahorro de costos operativo importante.
Además de su uso en investigaciones científicas, el nitrógeno líquido también tiene aplicaciones industriales en la región. Por ejemplo, se utiliza en procesos de criofracturas en actividades vinculadas con la exploración de gas y petróleo, donde las bajas temperaturas permiten fracturar materiales de manera controlada.

Puesta a punto del generador de nitrógeno líquido. Foto: gentileza Venturino.
Los investigadores del Centro de Investigaciones en Toxicología Ambiental y Agrobiotecnología del Comahue (CITAAC), que depende de CONICET y de la Universidad Nacional del Comahue y tiene su sede en la Facultad de Ingeniería de Neuquén, destacaron que esta adquisición no solo mejorará la calidad y autonomía de sus trabajos científicos, sino que también permitirá ofrecer servicios a otros grupos y entidades interesadas en procedimientos de congelamiento y criopreservación.
La vinculación entre la investigación pública y la provisión de servicios tecnológicos responde a una estrategia creciente del sistema científico argentino por acercar sus capacidades a demandas externas, tanto universitarias como de otros centros de investigación y del sector productivo. En este sentido, contar con un generador propio de nitrógeno líquido posiciona a la región patagónica con mayor independencia tecnológica y mayor potencial para integrar redes de colaboración científica.
La llegada y puesta en marcha del equipo ya se concretó y actualmente es operado por técnicos especializados junto con profesionales e investigadores del instituto bajo estrictas normas de seguridad laboral. En definitiva, este avance representa un paso más hacia la consolidación de infraestructura científica en zonas del país alejadas de los grandes centros urbanos, fomentando tanto el desarrollo del conocimiento como la posibilidad de ofrecer servicios científicos de alto nivel.