
El Senado de la Nación Argentina se encamina a cerrar esta semana el período de sesiones extraordinarias con el debate y la posible sanción de la reforma laboral impulsada por el Gobierno del presidente Javier Milei como su principal prioridad, en medio de un clima de tensión política y social en todo el país.
La Cámara alta, presidida por legisladores oficialistas y aliados, programó dos nuevas sesiones —una el jueves y otra el viernes— para tratar el proyecto que ya recibió cambios tras haber sido aprobado en la Cámara de Diputados. Originalmente el texto incluía más de 200 artículos, pero varios de los puntos más polémicos —como el que afectaba las licencias médicas— fueron eliminados o ajustados durante el proceso de revisión legislativa.
Según fuentes oficiales, la reforma laboral continúa siendo el eje central de la agenda antes de que termine el período extraordinario dispuesto por decreto a principio de febrero. Además del proyecto laboral, los senadores también intentarán avanzar con otras iniciativas, entre ellas la baja en la edad de imputabilidad, el acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea, y cambios en la legislación ambiental.

¿Qué cambió la reforma laboral?
La iniciativa legal promovida por el Gobierno busca una modernización del mercado de trabajo con el argumento de «generar empleo y atraer inversiones». Entre los cambios más destacados se encuentran modificaciones al régimen de indemnizaciones por despido, la flexibilización de reglas de contratación y despido, alteraciones en la negociación colectiva y ajustes en la actuación de los sindicatos.
El cambio también incorpora modificaciones en el sistema de juicios laborales, con mayor peso de los fallos de la Corte Suprema de Justicia sobre las decisiones de instancias inferiores, según especialistas judiciales consultados por medios nacionales.
Un punto de fuerte polémica fue el artículo que proponía reducir el régimen de licencias médicas: tras críticas públicas y resistencia política, ese artículo fue eliminado en Diputados y no forma parte del proyecto que será votado en el Senado.

Reacciones y protestas
La reforma laboral ha generado amplia oposición de sindicatos, organizaciones gremiales y sectores sociales. La General Confederación del Trabajo (CGT) y otras centrales convocaron a huelgas generales y movilizaciones en las últimas semanas en rechazo al proyecto, lo que en algún momento derivó en enfrentamientos con fuerzas de seguridad frente al Congreso en Buenos Aires.
Estos movimientos también tuvieron impacto en sectores productivos: por ejemplo, trabajadores portuarios realizaron paros de 48 horas que afectaron la salida de granos y cargas en puertos clave del país.
Mientras tanto, desde el oficialismo se defiende la reforma como una herramienta necesaria para enfrentar una economía con altos niveles de informalidad laboral, bajos índices de inversión y mercados de trabajo rígidos. El Gobierno busca tener la ley aprobada antes del inicio del período ordinario de sesiones, que se abrirá el 1° de marzo, para luego presentarla como uno de sus principales logros legislativos.

La expectativa en el Congreso es que el proyecto vuelva al Senado en los próximos días con el objetivo de convertirse en ley antes de que concluya el plazo de sesiones extraordinarias, previsto para finales de febrero. En el Senado, el oficialismo confía en contar con los votos necesarios para sancionar la reforma, pero sectores opositores advirtieron que podrían recurrir a recursos legales y judiciales para impugnar el texto si consideran que vulnera derechos laborales.
En los próximos días se definirá también si la Cámara alta aprueba otros proyectos clave que podrían impactar en la agenda política nacional y constituyen el cierre del trabajo parlamentario previo al receso y la apertura de las sesiones ordinarias.