
Las farmacias de Tucumán y de todo el país enfrentan una crisis que amenaza la disponibilidad de medicamentos, en medio de un desfasaje financiero que afecta a la cadena de pagos entre prestadores, financiadores y laboratorios.
Durante los últimos días, organizaciones farmacéuticas nacionales encendieron la alarma: las farmacias aún no han recibido pagos correspondientes a prestaciones de diciembre, lo que genera una fuerte presión económica sobre estos comercios y pone en riesgo la reposición de medicamentos en los próximos meses.
Según la Confederación Farmacéutica Argentina (COFA), la dinámica habitual del sector —en donde la farmacia compra medicamentos y luego recibe el reintegro por parte de las obras sociales y empresas de medicina prepaga— se ha roto. Los retrasos se acumulan y las farmacias están financiando con sus propios recursos la compra de medicamentos, algo que no pueden sostener indefinidamente.
El panorama se torna especialmente preocupante de cara a marzo, dado que las estrategias paliativas, como operar con stock propio o pactar plazos excepcionales con laboratorios, tienen un límite. Si la situación no se normaliza en las próximas semanas, el desabastecimiento podría hacerse visible en los mostradores y afectar a pacientes que dependen de tratamientos regulares.
Un foco central del conflicto es el PAMI, la obra social de los jubilados que concentra a más de cinco millones de afiliados, gran parte con alta demanda de medicamentos. Tanto desde COFA como desde el Colegio de Farmacéuticos de Tucumán advierten que la extensión de los plazos de pago de esta obra social en el último año ha agravado el desfasaje y complicó la operativa diaria de las boticas.
En Tucumán, la presidenta del Colegio de Farmacéuticos, Verónica Pastoriza, señaló que este retraso impacta directamente en la rentabilidad de las farmacias y en su capacidad de cumplir con proveedores y droguerías, lo que podría traer consecuencias para los pacientes si se extiende.
Más allá de los aspectos financieros, también hay preocupaciones sanitarias emergentes. Los farmacéuticos tucumanos alertan sobre el aumento de la venta ilegal de medicamentos por internet o en lugares no habilitados, una práctica que representa un riesgo para la salud pública al promover el consumo sin indicación profesional.
Además, aunque todavía no hay faltantes significativos en el circuito formal, profesionales del sector detectan un crecimiento en la demanda de ciertos psicofármacos sin receta o supervisión médica, algo que vinculan con problemas de salud mental en la sociedad y la falta de políticas públicas que regulen este fenómeno de manera efectiva.
Frente a este cuadro, COFA propone la conformación de una mesa de trabajo urgente que reúna a representantes de obras sociales, prepagas, autoridades sanitarias y el sector farmacéutico para buscar soluciones que permitan sostener la cadena de abastecimiento y garantizar el acceso de los argentinos a los medicamentos que necesitan.