
En un contexto donde encontrar jurisprudencia y antecedentes judiciales puede ser una tarea larga, frustrante y difícil incluso para profesionales experimentados, dos argentinos decidieron aplicar inteligencia artificial para cambiar esta realidad y facilitar el acceso a la información legal en todo el país.
Los creadores de esta innovadora herramienta son Leonardo Limanski, abogado, y Gastón Krasny, licenciado en informática. Juntos desarrollaron JurisprudenciaARG.com, una plataforma que utiliza IA para buscar, organizar y sintetizar fallos judiciales de manera rápida y eficiente, algo que antes podía llevar horas de trabajo manual.
El funcionamiento es relativamente sencillo: la herramienta recolecta sentencias oficiales de tribunales de todo el país —federales, nacionales y provinciales— y las processa automáticamente para generar resúmenes, palabras clave y criterios de búsqueda útiles para abogados y profesionales del Derecho. Con este enfoque, se pueden reducir procesos de investigación que antes demoraban varias horas a tan solo minutos.
Hasta ahora, la plataforma incorpora más de 450.000 fallos judiciales y continúa creciendo, con unas 700 nuevas sentencias añadidas por día. Esto incluye decisiones de distintos fueros y jurisdicciones, lo que permite a cualquier usuario suscripto acceder a una base de información judicial extensa y actualizada.
Uno de los principales problemas que buscó resolver esta tecnología es la fragmentación de los datos judiciales en Argentina. Por su estructura federal, cada provincia y tribunal publica sus sentencias de manera desconectada, lo que obliga a los profesionales a consultar múltiples sistemas incompatibles para encontrar información relevante. JurisprudenciaARG unifica esa información y permite buscar en un solo lugar.
La plataforma está pensada para igualar condiciones entre grandes estudios jurídicos —que históricamente contaban con equipos de investigación dedicados— y abogados independientes o pequeños despachos. Según sus creadores, la IA no reemplaza al profesional humano, sino que libera tiempo para tareas de mayor valor estratégico mientras facilita el acceso a precedentes y fundamentos.
Además de las búsquedas, la herramienta incluye funciones avanzadas como alertas automáticas sobre nuevos juicios (por ejemplo, informar si hay un caso iniciado contra un cliente antes de la notificación formal) y otras utilidades que potencian la práctica profesional.
El crecimiento de esta plataforma también refleja una tendencia más amplia: en los últimos años, la tecnología legal (legaltech) —que abarca soluciones digitales aplicadas al Derecho y la práctica jurídica— ha crecido considerablemente, impulsando innovaciones que simplifican tareas rutinarias y acercan el acceso a la justicia a más personas de manera eficiente.
Sin embargo, el uso de inteligencia artificial en el ámbito legal también genera debates sobre la ética y los límites de estas tecnologías. Por ejemplo, expertos advierten que las herramientas deben utilizarse como apoyo, con revisión humana, y que no deben reemplazar el análisis crítico propio de un abogado o juez. El riesgo de errores o malinterpretaciones (a veces llamadas “alucinaciones” por algunos desarrollos de IA) hace que la supervisión humana siga siendo indispensable.
En Argentina, otras iniciativas jurídicas y tecnológicas también están explorando el uso de IA para mejorar procesos legales, aunque con enfoques y objetivos variados. Estas incluyen desde sistemas que asisten en la redacción de documentos hasta plataformas utilizadas en juzgados para análisis de casos específicos.