
Una poderosa tormenta invernal azota desde el domingo la costa este de Estados Unidos, dejando a millones de personas resguardadas en sus hogares y provocando una parálisis casi total en ciudades como Nueva York. Las autoridades locales decretaron restricciones severas a la circulación y el cierre de escuelas y servicios públicos ante la amenaza de que el fenómeno evolucione a lo que se conoce como “ciclón bomba”, un sistema que se intensifica rápidamente y genera condiciones extremas de viento y nieve.
En Nueva York, el alcalde Zohran Mamdani ordenó desde la noche del domingo la prohibición de toda circulación no esencial en calles, autopistas y puentes de los cinco sectores de la ciudad, con la recomendación de que los habitantes permanezcan en sus casas hasta que las condiciones mejoren. Esta medida se mantuvo durante buena parte del lunes, mientras continúan las intensas nevadas.

La tormenta invernal complica las tareas cotidianas en Nueva York (AP)
Los servicios meteorológicos, incluyendo el Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos, emitieron alertas de ventisca y fuertes vientos desde el sur del corredor atlántico hasta Massachusetts, esperando entre 30 y 60 centímetros de acumulación de nieve en varias zonas urbanas y suburbanas afectadas.
El temporal ha tenido impactos directos en la vida cotidiana: aeropuertos importantes, como los de LaGuardia y JFK en Nueva York, registraron numerosas cancelaciones y demoras de vuelos; servicios de transporte público suspendieron operaciones preventivamente; y las autoridades suspendieron las clases presenciales en escuelas de la ciudad y en ciudades cercanas como Boston.

Trabajadores despejan las calles cubiertas de nieve en Nueva York (AFP)
Además de la nieve, el fenómeno climático genera vientos muy fuertes que reducen drásticamente la visibilidad y aumentan el peligro para conductores y transeúntes. Los especialistas advierten que las condiciones podrían empeorar durante la noche, con tasas de acumulación de nieve de varios centímetros por hora.
Las autoridades de emergencia han movilizado equipos de limpieza y cuadrillas para despejar calles y rutas, mientras que organizaciones sociales y funcionarios municipales trabajan para trasladar a personas sin hogar hacia refugios y centros de abrigo, dado que las bajas temperaturas complican la permanencia en la vía pública.

La gente cruza la calle en Times Square durante la tormenta de nieve invernal en Nueva York (EFE/Olga Fedorova)
Este fenómeno ha llevado también a que otros estados del noreste, como Nueva Jersey, Filadelfia y partes de Nueva Inglaterra, declaren estados de emergencia, a fin de facilitar la movilización de recursos y personal para enfrentar el temporal.
Mientras tanto, millones de personas siguen bajo advertencias climáticas, con el consejo de evitar desplazamientos innecesarios y mantenerse actualizados con los comunicados oficiales de las autoridades.