
El tenista argentino Tomás Martín Etcheverry vivió este domingo una de las jornadas más intensas de su carrera al quedar campeón del ATP 500 de Río de Janeiro, el torneo más importante de la gira sudamericana en el circuito profesional de tenis. Con un enorme esfuerzo físico y mental, el platense de 26 años superó en la final al chileno Alejandro Tabilo, por parciales de 3-6, 7-6 (7-3) y 6-4, tras más de tres horas de juego bajo las exigentes condiciones de la cancha de polvo de ladrillo en Brasil.
La final tuvo un desarrollo cambiante y dramático. Tabilo dominó el primer set y parecía encaminarse hacia el triunfo con quiebre incluido en el segundo parcial. Sin embargo, Etcheverry se recuperó y forzó un tie-break en el segundo set, donde mostró solidez en los momentos clave para igualar la definición. En el set decisivo, el argentino aprovechó un quiebre temprano y mantuvo su saque hasta el final para sellar el título.
Lo más sorprendente de la jornada fue el desgaste físico que debió soportar Etcheverry. Debido a las postergaciones por lluvia durante el sábado, el argentino tuvo que disputar dos partidos en el mismo día: primero terminó su semifinal en tres sets y luego salió a jugar la final apenas unas horas después. A pesar del cansancio extremo, de las altas temperaturas y de las difíciles condiciones del polvo de ladrillo, el tenista no bajó los brazos y logró un triunfo que definió como “el día más feliz de mi vida”.

El argentino Tomás Etcheverry celebra tras su victoria ante el chileno Alejandro Tabilo para coronarse campeón del Abierto de Río, el domingo 22 de febrero de 2026. (AP Foto/Bruna Prado)
Este título marca un antes y un después en la carrera de Etcheverry, ya que es su primer trofeo en el circuito ATP, después de haber perdido tres finales anteriormente en distintos torneos de la gira profesional. Con esta conquista, el argentino no solo consigue un logro histórico para su carrera, sino que también suma importantes puntos en el ranking mundial, escalando posiciones tras su semana brillante en Río de Janeiro.
El triunfo de Etcheverry también se encuadra en la tradición argentina en el torneo carioca: es el tercer título argentino consecutivo en el ATP de Río, luego de los dos obtenidos por Sebastián Báez en 2024 y 2025, y se suma al palmarés de otros campeones como Diego Schwartzman.
Con un estadio vibrante y una demostración de carácter y resistencia física, Tomás Etcheverry no solo celebró un trofeo, sino también una victoria que quedará en la memoria de los aficionados al tenis argentino como un hito de perseverancia y corazón en la cancha.