
Santander Argentina anunció que destinará 230 millones de dólares durante 2026 para acelerar su transformación digital, fortalecer su infraestructura tecnológica y ampliar sus capacidades en inteligencia artificial y servicios digitales. La información fue difundida por la propia entidad y replicada en diversos medios especializados del país.
Según destacaron desde el banco, la decisión responde a la fuerte adopción de herramientas digitales por parte de los usuarios: alrededor del 90% de las transacciones se realizan a través de canales digitales, y una proporción significativa de nuevos clientes se incorpora por medios online. Este escenario impulsa al banco a reforzar sus plataformas, con especial atención a la banca móvil y servicios disponibles 24/7.
La estrategia de inversión contempla varios ejes: mejorar la experiencia de uso de su aplicación móvil, incorporar nuevas funcionalidades de inteligencia artificial para asistentes virtuales y servicios personalizados, y consolidar una infraestructura robusta que soporte el crecimiento tecnológico sin interrupciones. En los últimos meses, Santander ya realizó mejoras en su app, simplificando el acceso y ampliando la oferta de servicios financieros digitales.
Desde la entidad señalan que esta transformación tecnológica no reemplaza la red física de atención, sino que la complementa. Santander Argentina apuesta por un modelo híbrido, en el que los clientes puedan operar con autonomía en los canales digitales pero también contar con asistencia personalizada cuando lo necesiten. Así, la combinación entre tecnología y presencia de sucursales sigue siendo una pieza central de su propuesta de valor en el país.
Estas iniciativas se enmarcan en una tendencia global de expansión de servicios bancarios digitales. Santander, a nivel internacional, presentó un plan estratégico para el período 2026-2028 que incluye metas de crecimiento de clientes y rentabilidad, apoyado en la transformación tecnológica y la mejora de eficiencia operativa.
El anuncio coincide con señales de que la banca global se orienta cada vez más hacia soluciones digitales que permitan la gestión financiera en cualquier momento y desde cualquier lugar, al tiempo que mantienen opciones de atención humana para operaciones más complejas o asesorías especializadas.
El banco se propone así acompañar la evolución de las preferencias de sus clientes y ofrecer servicios que integren lo mejor de la tecnología con la experiencia del contacto humano.