
La tradicional entidad que representa a importantes productores agropecuarios del país está atravesando una fuerte disputa interna a pocos meses de las elecciones previstas para el 9 de septiembre de 2026. El foco del debate es la posible postulación de Nicolás Pino para un nuevo mandato como presidente, algo que una buena parte de los socios considera contrario a las propias reglas que la institución se dio.
En una carta firmada por decenas de afiliados, un grupo de integrantes de la Sociedad Rural planteó que aspirar a un cuarto mandato consecutivo sería un retroceso institucional y una violación al estatuto de la entidad. El argumento central es que, en 2023, la SRA aprobó una reforma para limitar a tres los períodos consecutivos que puede ejercer un titular. Esa misma norma, impulsada por la conducción actual, ahora estaría siendo puesta en duda para favorecer una nueva candidatura.
Los firmantes de la carta criticaron además que las reglas pierden legitimidad si quienes las promueven luego intentan ignorarlas por conveniencia personal, y advirtieron que la alternancia en los cargos es clave para la salud democrática de la institución. Para esos sectores, ignorar ese límite estatutario no solo sería una contradicción ética, sino también un mal mensaje para otros ámbitos de la vida institucional argentina.

El vínculo con el Gobierno es uno de los ejes de la discusión interna en la entidad
Desde la conducción de la Sociedad Rural, en cambio, se afirma que Pino estaría habilitado legalmente para presentarse nuevamente. La interpretación oficial sostiene que el límite de mandatos rige desde la inscripción formal de la reforma estatutaria ante la Inspección General de Justicia, por lo que el actual período sería el primero bajo ese cómputo y no un cuarto mandato. Esa visión cuenta con asesoramiento legal de la propia entidad.
La discusión interna se da en un contexto de gran atención al rol político y gremial de la Sociedad Rural, que históricamente ha sido un actor influyente en debates clave del sector agrícola y que mantiene vínculos visibles con actores de la política nacional. El malestar por la eventual continuidad de una figura que ya lleva varios años al frente de la entidad toma relevancia justamente cuando la SRA se prepara para un año electoral en su dirigencia.
El debate también abrió la puerta a pronunciamientos sobre renovación de liderazgos y representación, con sectores que plantean la necesidad de abrir espacios a nuevas voces dentro de la entidad y otros que priorizan la continuidad de la gestión actual. Mientras tanto, la tensión se mantiene latente y se espera que en los próximos meses, a medida que se acerquen los plazos electorales internos, crezcan las discusiones y definiciones al interior de la Sociedad Rural Argentina.