
El gobernador de la provincia, Osvaldo Jaldo, defendió con énfasis la inversión en obras públicas y privadas como un factor clave para la economía y la generación de empleo en Tucumán, al inaugurar el 121º período de sesiones ordinarias de la Legislatura provincial. En un contexto nacional con desafíos económicos, el mandatario provincial enfatizó que las obras no solo constituyen infraestructura, sino también una herramienta para dinamizar la actividad productiva y mantener fuentes de trabajo estables.
Durante su mensaje ante legisladores y autoridades, Jaldo repasó las principales obras ejecutadas y en marcha en distintos sectores, destacando proyectos financiados con recursos provinciales y con apoyo de organismos internacionales como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Según sus palabras, la apuesta por la obra pública “no quedó en palabras” luego de anunciada como prioridad para el año 2025.
Entre los proyectos mencionados, el mandatario resaltó la finalización del Complejo Penitenciario de Benjamín Paz, considerado por él como la obra de seguridad más importante en un siglo, con capacidad para alojar internos del sistema penal y un sector dedicado al Instituto Padre Brochero para menores en conflicto con la ley. También destacó el avance de la Alcaldía de Las Talitas, con más del 60% de ejecución, destinada a descomprimir las comisarías del Gran San Miguel de Tucumán.
En el área de servicios esenciales, subrayó la importancia de garantizar el acceso al agua potable y la energía eléctrica. En este sentido, mencionó el avance del Acueducto de Vipos, una obra clave proyectada para duplicar la provisión de agua en la provincia, y la ejecución de la doble terna eléctrica El Bracho–Villa Quinteros, con una inversión cercana a 70 millones de dólares para duplicar la capacidad de transporte de energía y asegurar el abastecimiento especialmente en el sur tucumano.
Además, Jaldo repasó una serie de intervenciones viales que incluyen la reparación integral de la ruta 307 en el tramo El Infiernillo–Ampimpa–Amaicha del Valle, la rehabilitación del puente Santa María, y trabajos en diversas rutas provinciales que conectan al interior y zonas urbanas. Estas obras, según el gobernador, no solo mejoran la circulación sino que también fortalecen actividades productivas, comerciales y turísticas.
El gobernador también mencionó proyectos que involucran modernización de la Terminal de Ómnibus de Tucumán y trabajos en el aeropuerto internacional Benjamín Matienzo, donde se completaron estructuras provisionales para iniciar obras sin suspender el servicio. En materia habitacional, destacó la transferencia al gobierno provincial del megaproyecto Procrear Tucumán, con capacidad para beneficiar a miles de familias con viviendas y lotes con servicios.
Más allá de los grandes proyectos, Jaldo señaló que la política de obras llega al interior tucumano con intervenciones y servicios básicos que reclaman las comunas, consolidando programas como el Plan Independencia —considerado un instrumento integral de desarrollo urbano y social— y fortaleciendo la vinculación entre la provincia y municipios.
El gobernador defendió además el papel del sector privado en la ejecución y financiación de obras, argumentando que la combinación de inversión pública y privada impulsa la actividad económica y permite generar empleo en distintos rubros. Subrayó que mantener el equilibrio fiscal y administrar responsablemente los recursos fue clave para sostener este ritmo de obras y garantizar la continuidad de la inversión.
El mensaje de Jaldo se suma a otros ejes de su discurso de apertura de sesiones, donde también abordó temas como el equilibrio fiscal, la baja del delito y la inversión en educación. En ese marco, hizo un llamado a sustentar políticas que permitan proyectar a Tucumán con mayor crecimiento y estabilidad en los próximos años.