
El ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo, brindó declaraciones públicas el martes 3 de marzo en la ciudad de Córdoba donde volvió a respaldar la reforma laboral recientemente aprobada por el Congreso nacional, en el marco del 49º aniversario de la Fundación Mediterránea.
Durante su exposición ante empresarios, dirigentes y economistas, Caputo buscó rebatir algunas de las principales críticas que surgieron desde sindicatos y sectores opositores, al asegurar que la nueva legislación busca, en su visión, facilitar la creación de empleo formal y reducir distorsiones estructurales que, según él, dificultaron el crecimiento en años anteriores.
En un pasaje de su discurso, el ministro afirmó que “el problema no debería ser un despido, sino que nadie quiera contratar a nadie”, subrayando la importancia de generar un mercado laboral más dinámico y con menos trabas para las empresas a la hora de incorporar trabajadores.
Caputo también defendió herramientas incluidas en la reforma, como el Fondo de Asistencia Laboral, que busca aliviar costos vinculados a futuros despidos sin que se generen “costos adicionales” para las empresas, y aseguró que el nuevo régimen brinda “previsibilidad y reglas claras” para empleadores.
El funcionario reiteró que, si bien un despido puede ser una situación difícil, es peor cuando las personas no encuentran otra oportunidad laboral en poco tiempo, algo que, según él, ocurre en Argentina respecto de otras economías.
La reforma laboral aprobada por el Congreso —respaldada por el presidente Javier Milei y el oficialismo— incluyó modificaciones profundas al mercado de trabajo, como la creación de nuevas reglas sobre indemnizaciones, la posibilidad de jornadas más largas y la reducción de cargas para las empresas, entre otros puntos. Sus impulsores sostienen que esto permitirá atraer inversiones y formalizar empleos.
Sin embargo, el proyecto ha generado fuerte rechazo de gremios y sindicatos, que consideran que implica una merma de derechos laborales y una precarización del trabajo. Organizaciones como la General Confederación del Trabajo (CGT) presentaron iniciativas judiciales para intentar frenar la implementación de la ley, argumentando que viola principios constitucionales de protección al trabajador.
Las movilizaciones sociales y críticas públicas forman parte de un contexto más amplio de debate en torno al modelo económico y laboral que propone la administración actual. Desde el Gobierno se insiste en que estas reformas son necesarias para dinamizar la economía, mientras que sus detractores advierten sobre el riesgo de mayor informalidad y pérdida de derechos conquistados históricamente.
En Córdoba, Caputo también aprovechó la ocasión para ratificar que no habrá cambios en el esquema de bandas cambiarias, que se mantiene como uno de los pilares del plan económico actual, y destacó otros logros del Gobierno como la reducción del déficit fiscal y el avance en la acumulación de reservas.