
La Finalissima 2026 entre la selección de Argentina y la selección de España, prevista originalmente para el 27 de marzo en el Estadio Lusail de Doha, en Qatar, vive horas de gran incertidumbre debido a la situación de conflictividad internacional en Medio Oriente que ha llevado a las autoridades del fútbol qatarí a suspender todas las actividades deportivas de manera indefinida.
La suspensión, anunciada por la Asociación de Fútbol de Qatar, responde a la escalada bélica entre Irán y potencias como Estados Unidos e Israel, con ataques y contraataques que han afectado al Golfo Pérsico y que ya repercuten en la organización de eventos deportivos de primer nivel.
Ante este escenario, tanto UEFA como Conmebol, junto con las federaciones de Argentina y España, iniciaron reuniones de urgencia para evaluar sedes alternativas que permitan que el partido entre los campeones de la Copa América 2024 y de la Eurocopa 2024 se dispute en el mismo calendario internacional previsto, con la menor modificación posible al plan original.
Desde distintas capitales futbolísticas han surgido posibles opciones para albergar el partido si finalmente Qatar queda descartado como sede. Entre las propuestas mejor posicionadas aparecen Londres (Reino Unido), Miami (Estados Unidos) y varias capitales europeas como Madrid, Roma y París, aunque ninguna ha sido confirmada oficialmente.
Londres, en particular, está considerado como candidato fuerte para recibir la Finalissima después de que la Federación de Qatar anunciara la suspensión del fútbol en el país. El respaldo a esta opción radica en la experiencia del Reino Unido en organizar grandes eventos, además de que en 2022 la edición anterior de la Finalissima se jugó allí con éxito.

España y Argentina son los campeones de la Eurocopa y la Copa América, respectivamente (REUTERS, montaje Infobae)
La posibilidad de que el duelo se traslade a Miami también aparece con fuerza, especialmente por la infraestructura moderna y el hecho de que ese estadio será sede de varios encuentros de la Copa Mundial de la FIFA 2026, cuya fase final se disputará en Estados Unidos, México y Canadá.
Desde el entorno de la selección española, el técnico Luis de la Fuente ha sido claro al manifestar que se debe buscar otra sede si la situación en Qatar no permite garantizar la seguridad del evento, y afirmó que “si no se puede jugar en Doha, la Finalissima debe disputarse en otro lugar”.
Mientras tanto, las federaciones y organismos internacionales han definido el jueves como fecha límite para una decisión definitiva sobre sede o posibles soluciones logísticas. De no concretarse ninguna alternativa con las garantías necesarias, existe incluso la posibilidad de que el encuentro se reprograme o cancele, aunque todas las partes involucradas prefieren evitar esa vía.
La definición de la sede tiene un peso adicional para la selección argentina, ya que la Finalissima representa un duelo de alto nivel competitivo antes del comienzo del Mundial 2026, fijado para junio próximo, y su cancelación o postergación podría afectar la preparación del equipo de Lionel Messi y compañía.
En los próximos días, con intensas consultas entre UEFA, Conmebol, FIFA y las federaciones nacionales, se espera que haya más claridad sobre el futuro del partido que enfrenta a dos de las selecciones más destacadas del fútbol mundial en este inicio de año. Mientras tanto, el mundo del fútbol sigue atento a cada movimiento de los organizadores y a la evolución de una situación internacional que ya está dejando su marca en la agenda deportiva global.