
Los mercados financieros argentinos tuvieron una jornada con resultados mixtos. Mientras las acciones registraron una recuperación tanto en la Bolsa de Buenos Aires como en Wall Street, los bonos soberanos continuaron mostrando debilidad y el riesgo país volvió a acercarse a la barrera de los 600 puntos básicos.
El índice S&P Merval, principal indicador de la Bolsa porteña, cerró la rueda con una suba cercana al 2,2%, impulsado principalmente por empresas vinculadas al sector energético y a la industria. Entre los papeles que encabezaron las ganancias se destacaron Aluar, con un incremento superior al 6%, y YPF, que avanzó más de 5%.
El comportamiento positivo de las acciones locales contrastó con el contexto internacional, donde varias bolsas operaron con caídas en medio de la creciente incertidumbre económica y geopolítica. En Wall Street, por ejemplo, el índice tecnológico Nasdaq registró pérdidas luego de conocerse datos negativos del mercado laboral estadounidense, que reflejaron una caída en el empleo durante el último mes.
Uno de los factores que influyó en la volatilidad global fue la escalada del conflicto en Medio Oriente, que provocó un fuerte aumento en el precio del petróleo. El barril de crudo en Estados Unidos llegó a superar los 90 dólares, mientras que el Brent del Mar del Norte se acercó a los 92 dólares, valores que representan máximos desde 2023.
En el caso argentino, ese contexto externo impactó especialmente en los bonos soberanos en dólares, que registraron caídas promedio cercanas al 1%. Como consecuencia, el riesgo país, indicador elaborado por JP Morgan que mide la diferencia de rendimiento entre los bonos de Estados Unidos y los de economías emergentes, volvió a subir y se ubicó alrededor de 575 puntos, acercándose nuevamente al umbral de los 600 puntos básicos.
El avance del indicador refleja la cautela de los inversores frente a la deuda argentina y la sensibilidad del mercado local ante los shocks externos. En las últimas semanas, analistas señalaron que el riesgo país del país ha reaccionado con mayor intensidad que el de otras economías de la región frente a eventos internacionales, como la reciente escalada del conflicto en Medio Oriente.
En paralelo, el mercado cambiario mostró movimientos más moderados. El dólar oficial se mantuvo relativamente estable y el Banco Central logró cerrar la jornada con compras cercanas a 50 millones de dólares, lo que contribuye al proceso de acumulación de reservas.
De esta manera, la rueda financiera dejó un panorama dividido: por un lado, una recuperación parcial en el mercado accionario; por el otro, señales de cautela en la deuda soberana y un riesgo país que continúa en niveles elevados. En un escenario internacional marcado por tensiones geopolíticas y volatilidad en los precios de la energía, los analistas anticipan que los activos argentinos podrían seguir mostrando movimientos bruscos en el corto plazo.