
El debate sobre la importancia de los títulos universitarios volvió a instalarse en el centro de la escena luego de que el CEO de Google afirmara que la empresa está contratando cada vez más personas sin formación académica formal, y que muchas de ellas “resuelven las cosas por sí solas”.
La declaración refleja un cambio profundo en la forma en que una de las compañías tecnológicas más influyentes del mundo evalúa el talento. Durante años, Google fue sinónimo de exigencia académica y de búsquedas laborales orientadas a graduados de universidades prestigiosas. Sin embargo, esa lógica comenzó a modificarse.
Según explicaron desde la propia compañía, hoy se priorizan las habilidades prácticas, la capacidad de resolver problemas, el pensamiento lógico y la autonomía por sobre la posesión de un diploma universitario. En muchos casos, la experiencia, el aprendizaje autodidacta y el dominio de herramientas tecnológicas resultan más determinantes que los estudios formales.
Este giro se da en un contexto de transformación acelerada del mercado laboral, impulsado principalmente por la tecnología y la inteligencia artificial. Muchas tareas que antes requerían una formación universitaria extensa hoy pueden aprenderse a través de cursos específicos, capacitaciones online o experiencia directa en el trabajo.

Sergey Brin reveló que la empresa contrató a muchos empleados sin diploma universitario. Foto: AP.
Desde Google aclaran que esto no significa que la universidad haya dejado de ser importante. En áreas altamente especializadas, como la investigación científica, la ingeniería avanzada o la medicina, la formación académica sigue siendo clave. Sin embargo, en el sector tecnológico, el foco está puesto cada vez más en lo que una persona sabe hacer y en su capacidad de adaptarse a entornos cambiantes.
El mensaje también impacta en miles de jóvenes que buscan insertarse en el mundo laboral y que, aun con estudios completos, enfrentan dificultades para conseguir empleo. La postura de Google refuerza una idea que gana fuerza en el mundo empresarial: el talento no siempre viene acompañado de un título universitario.
Así, una de las empresas más grandes del planeta vuelve a marcar tendencia y plantea un escenario en el que el futuro del trabajo parece depender menos de los diplomas y más de las habilidades reales, el aprendizaje continuo y la capacidad de resolver problemas.