
Con un espectáculo en español y mensajes de identidad cultural, el artista puertorriqueño lideró uno de los momentos más comentados del Super Bowl 2026, generando reacciones diversas y ampliando la presencia latina en el evento.
El domingo 8 de febrero de 2026, el Super Bowl LX se celebró en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California, y quedó marcado como uno de los más latinos en la historia del deporte estadounidense. La final de la NFL no solo capturó la atención por el enfrentamiento entre Seattle Seahawks y New England Patriots, sino por la enorme presencia cultural y mediática latina que rodeó el evento.
La jornada comenzó con expectativas deportivas, pero rápidamente se convirtió en un hito cultural cuando Bad Bunny subió al escenario del espectáculo de medio tiempo. El artista puertorriqueño fue el primer solista latino en encabezar el show, y lo hizo interpretando casi todas sus canciones en español para una audiencia global de más de 130 millones de televidentes.
Desde el inicio de su actuación, Bad Bunny destacó su orgullo por la herencia latina. Su primera frase fue “¡Qué rico es ser latino!”, una declaración clara de su intención de celebrar esa identidad en un escenario que históricamente había priorizado espectáculos en inglés.

Una pareja se casa de verdad durante el show de Bad Bunny en la Super Bowl
El espectáculo incluyó la participación de artistas invitados como Lady Gaga y Ricky Martin, y mezcló géneros musicales que van desde el reggaetón hasta salsa y trap latino. Más allá de la música, el show fue percibido como una expresión cultural amplia: Bad Bunny mencionó países de América Latina y usó símbolos propios de la región para reforzar el mensaje de unidad y diversidad.
La repercusión no fue solo musical. El momento también generó debate político, especialmente en Estados Unidos. Días antes del evento, Bad Bunny había usado plataformas de alto perfil para criticar políticas migratorias y pronunciamientos de grupos como ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas). Aunque durante el espectáculo no mencionó directamente a esas agencias, su presencia simbólica y el contexto de las políticas migratorias recientes hicieron que muchos interpreten el show como un gesto de resistencia cultural.

La respuesta de figuras políticas conservadoras fue inmediata. El expresidente Donald Trump calificó la actuación como “terrible” y una “afrenta a la grandeza de Estados Unidos”, rechazando tanto el estilo como la decisión de que el espectáculo se presentara principalmente en español.
A nivel deportivo, además de la celebración cultural, el Super Bowl LX contó con la presencia de varios jugadores de origen latino en los equipos participantes, reflejando cómo la comunidad hispana se ha vuelto cada vez más visible tanto en la NFL como entre los aficionados.
Para muchos espectadores, el resultado fue una mezcla de fiesta cultural, espectáculo musical y conversación sobre identidad y representación. Más allá del marcador, la edición 2026 del Super Bowl pasará a la historia por ampliar el alcance de la cultura latina en un evento tradicionalmente dominado por el mercado angloparlante, y por hacer que millones de personas de todo el mundo vieran el orgullo latino desde una nueva perspectiva.