
En Santa Fe se desató una jornada intensa que no solo puso a prueba la gestión del gobernador Maximiliano Pullaro, sino también el vínculo político con el presidente Javier Milei mientras todos miran ya las elecciones de 2027. La chispa fue una protesta de policías que reclamaban mejores salarios y condiciones laborales, una protesta que sorprendió por su magnitud y trascendencia.
Los hechos comenzaron en Rosario, donde un grupo de efectivos se concentró frente a la Jefatura policial reclamando aumentos y mejoras en sus condiciones de trabajo. Las imágenes que circularon mostraron patrulleros bloqueando accesos y agentes visiblemente molestos. En algunos casos, familiares de policías llegaron incluso a pedir públicamente respuestas frente a cámaras de televisión. La situación generó presión social y política que rápidamente se convirtió en un problema de gestión para la provincia.
Fuentes oficiales señalaron que el reclamo tenía “legitimidad” pero que también fue amplificado por varios factores, como una investigación interna por sobrefacturación de combustible para vehículos policiales y la circulación de información falsa sobre aumentos salariales. Desde la Casa Gris admitieron que hubo una “organización” detrás de la protesta que buscó generar caos mediático y tensar la negociación.
Pullaro tomó la decisión de atender el reclamo. Anunció mejoras salariales que dejaron el sueldo de un policía con tareas operativas cerca de los 2 millones de pesos mensuales, además de otras mejoras en condiciones de trabajo. Tras esos anuncios, los policías levantaron la protesta en cuestión de días, y en la provincia ya se habla de haber “dejado la vara alta” para el resto de los distritos en cuanto a paritarias de fuerzas de seguridad.
Sin embargo, la tensión política no terminó con el conflicto salarial. Dentro de los sectores aliados al presidente Milei, figuras como la diputada Romina Diez, vinculada a Karina Milei y a La Libertad Avanza, criticaron duramente al gobernador santafesino por “mal manejo” de la situación y por priorizar estructuras políticas antes que a quienes “ponen el cuerpo para cuidar a la sociedad”.

Romina Diez es la armadora de La Libertad Avanza en Santa Fe con estrecho vínculo con Karina Milei
En el peronismo, en cambio, optaron por no politizar el caso. Reconocen el deterioro salarial de las fuerzas de seguridad y de otros estatales, como docentes, y prefieren no aprovechar políticamente el episodio en medio de una situación social más amplia marcada por tensiones en distintas provincias del país.
Esta protesta también abre un foco más amplio: la relación entre Pullaro y el gobierno nacional. Aunque ambos comparten electorado en ciertos segmentos y han coincidido públicamente en algunos actos, la coordinación política no siempre ha sido fluida. El santafesino enfrenta el desafío de equilibrar su gestión con mantener un vínculo constructivo con la Casa Rosada en un contexto en el que la política nacional está en plena efervescencia.
El reclamo policial se da en un momento en el que el gobierno central está enfrentando otras movilizaciones sociales y conflictos gremiales por reformas impulsadas desde Nación, lo que complica aún más el clima político y social del país.
Mientras el 2026 avanza, en Santa Fe se instaló la idea de que este año será clave para consolidar cambios y encarar con fuerza la carrera hacia 2027, tanto en la provincia como en el escenario nacional. La forma en que Pullaro y Milei gestionen sus diferencias, y las tensiones internas dentro de sus espacios políticos, podría tener impacto directo en cómo se reconfiguran alianzas y fuerzas de cara a la próxima elección.