
La más reciente ronda de negociación entre Ucrania, Rusia y Estados Unidos en Ginebra, Suiza, concluyó esta semana sin ningún avance concreto hacia el fin del conflicto que ya lleva casi cuatro años. Después de dos días de conversaciones, las delegaciones regresaron a sus respectivos países sin un acuerdo que pueda frenar la violencia o establecer un alto el fuego duradero, según fuentes oficiales de prensa.
Las negociaciones, mediadas por Estados Unidos, se desarrollaron en un clima que los propios participantes calificaron como “difícil” y “tenso”. El jefe de la delegación rusa, Vladimir Medinski, dio por terminada esta tercera ronda tras apenas unas horas de discusión en la segunda jornada, tras un primer día de sesiones que se extendieron por varias horas y en distintos formatos.

a delegación ucraniana espera el inicio de una reunión en la tercera ronda de conversaciones trilaterales entre delegados de Ucrania, Rusia y Estados Unidos, en medio del ataque de Rusia a Ucrania, en Ginebra, Suiza (Servicio de prensa del Consejo de Seguridad Nacional y Defensa de Ucrania/REUTERS)
Del lado ucraniano, aunque hubo cierto optimismo por parte de los negociadores, no se dieron detalles concretos sobre acuerdos reales. Rustem Umiérov, líder de la delegación de Kiev, sostuvo que hubo avances en algunas cuestiones, pero no especificó cuáles. “Es un trabajo complejo, que requiere tiempo y alineamiento”, señaló, y reafirmó que Ucrania mantiene como objetivo una paz que sea “justa y duradera”.
El presidente Volodímir Zelensky fue aún más claro al hablar con la prensa: reconoció que las posiciones de las partes siguen muy distantes. Los temas más delicados, dijo, siguen sin resolverse, especialmente el estatus de los territorios ocupados por Rusia en el este de Ucrania y el futuro de la central nuclear de Zaporizhzhia, que actualmente está bajo control ruso y genera preocupaciones de seguridad.
Zelensky también acusó a Moscú de obstaculizar deliberadamente el proceso de paz, intentando alargar las negociaciones más de lo necesario. Pese a que algunos aspectos militares, como el monitoreo de un eventual alto el fuego, podrían haber mostrado “cierta progresión”, los aspectos políticos fundamentales quedaron sin resolver.

La delegación rusa considera que las negociaciones fueron “profesionales” (Servicio de prensa del Consejo de Seguridad Nacional y Defensa de Ucrania/REUTERS)
Por su parte, el gobierno ruso describió las discusiones como profesionales, aunque insistió en que no está dispuesto a renunciar a sus demandas clave, como el control de zonas que considera estratégicas dentro del territorio ucraniano. Hasta el momento no se confirmó una fecha para una próxima reunión, aunque ambas partes indicaron que continuarán en contacto para sostener futuras conversaciones.
En el contexto de estas negociaciones, Estados Unidos ejerció el papel de mediador principal y buscó presionar a ambas partes para encontrar puntos comunes. Sin embargo, este esfuerzo no logró superar las profundas discrepancias existentes entre Kiev y Moscú, ni acercar posiciones suficientes para alcanzar acuerdos políticos que permitan poner fin a una guerra que ya ha dejado un saldo devastador de muertos, heridos y desplazados.
Mientras tanto, en el terreno, los enfrentamientos continúan en distintas regiones de Ucrania, y la comunidad internacional sigue de cerca estos intentos diplomáticos que, hasta ahora, no consiguieron transformar el diálogo en hechos concretos que pongan fin al conflicto.