
La futura licitación del sistema ferroviario de carga Belgrano Cargas volvió a colocar a Tucumán y al Norte argentino en el centro de una discusión estratégica para la logística del país. El proceso —aún sin fecha oficial de apertura, aunque se espera que el llamado a licitación se publique en marzo de 2026— ya genera movimientos de grandes actores interesados en gestionar parte o la totalidad de la red estatal.
Por un lado, el grupo mexicano Grupo México Transportes, a través de su operadora Ferromex, expresó ante autoridades del Ministerio de Economía y de Transporte su intención de participar. Ferromex es uno de los operadores ferroviarios más grandes de México, con presencia en 24 de los 31 estados de ese país y operaciones también en Estados Unidos, y plantea la posibilidad de administrar no solo el Belgrano Cargas, sino varias concesiones ferroviarias argentinas cuyos plazos están próximos a vencerse.

Los representantes de la firma extranjera han señalado que su objetivo es desarrollar integralmente las líneas que se concesionen, incluyendo otros corredores como Ferrosur Roca y Ferroexpreso Pampeano. Sin embargo, desde el Gobierno nacional se comunicó que la licitación se diseñará por tramos individuales, lo que obligaría a competir separadamente por cada uno y reduciría las posibilidades de que una sola empresa se quede con toda la red.
Frente a esta propuesta, un consorcio de empresas agroexportadoras argentinas avanzó con una estrategia diferente. Integrado por compañías como AGD, ACA, Bunge, Viterra, Dreyfus y Cargill, este grupo apunta específicamente a la operación del Belgrano de trocha angosta, un corredor ferroviario de cerca de 4.000 kilómetros que conecta regiones productivas del centro del país y del NOA con los principales puertos de exportación.

Los productos elaborados por AGD se comercializan, en Argentina y el Mundo
Las empresas del sector consideran que asumir la gestión directa del Belgrano permitiría mejorar la eficiencia operativa, reducir los costos logísticos en los largos tramos hasta los puertos y facilitar la vinculación con sus propias terminales, lo que podría traducirse en beneficios para las economías regionales.
En las últimas semanas también se produjeron cambios en la estructura de gestión pública vinculada a este proceso: Fernando Herrmann fue designado secretario de Transporte y Fabián González quedó al frente de Trenes Argentinos Infraestructura (ADIF), movimientos que algunos analistas interpretan como parte de una reorganización orientada a consolidar la planificación del transporte ferroviario de cargas en el país.
Aunque todavía no existe una convocatoria formal, la expectativa del sector privado y productivo es alta: el Belgrano Cargas constituye una pieza logística fundamental para provincias como Tucumán, donde la capacidad de transporte ferroviario influye directamente sobre la competitividad de productos agroindustriales y minerales. La definición del proceso licitatorio y el diseño final de los pliegos, ya sea por tramos o en forma integrada, serán claves para determinar quiénes serán los protagonistas en la próxima etapa del transporte ferroviario argentino.