
La zafra azucarera 2026 comenzó a ocupar un lugar central en la agenda del sector productivo de Tucumán y del norte argentino. En los últimos días, autoridades del Instituto de Promoción del Azúcar y Alcohol de Tucumán (IPAAT) se reunieron con representantes de los 14 ingenios azucareros de la provincia para analizar la situación productiva, comercial y climática que marcará el desarrollo de la próxima campaña, cuyo inicio efectivo de molienda se proyecta entre el mes de abril y mayo.
En esos encuentros, los referentes del sector destacaron que el objetivo principal es “anticiparse a los posibles escenarios” y coordinar acciones entre productores de caña y la industria para encarar un proceso ordenado. Según palabras de directivos del IPAAT, el panorama hacia la próxima zafra es “optimista”, siempre y cuando las condiciones climáticas acompañen, ya que las lluvias intensas podrían demorar el inicio de la cosecha y la molienda.
La superficie destinada al cultivo de caña de azúcar, informaron, no sufrió cambios significativos con respecto al año anterior, lo que permite estimar una estructura de producción similar. Además, se señaló que los valores del azúcar muestran una recuperación en el mercado local, después de una etapa de precios muy bajos. Esto no solo mejora la perspectiva de ingresos para los productores, sino que también puede estimular un mercado más activo de cara a la zafra 2026.
La planificación no solo se limita a la producción local, sino que también abarca la exportación. El sector azucarero del NOA (Tucumán, Salta y Jujuy) ya superó las 500.000 toneladas de azúcar exportadas en lo que va de la campaña 2025/26, con destinos diversos como Estados Unidos, Chile, Uruguay, Canadá, Arabia Saudita, Reino Unido, Georgia y Paraguay. Este desempeño refleja la fortaleza exportadora regional y el rol de Tucumán como principal polo productivo del país en este rubro.
Además de las expectativas para la producción de azúcar, el sector también proyecta un crecimiento en la elaboración de alcohol y bioetanol, lo que diversifica su aporte económico y energético a la región. Los responsables del sector destacan que la articulación entre gobierno, industria y productores es clave para sostener y potenciar estos resultados.
Otro factor que los analistas tienen en cuenta es el stock de azúcar con el que comenzará la zafra 2026. Las estimaciones señalan que este volumen será inferior al registrado en la campaña anterior, lo que podría tonificar los precios al inicio de la cosecha y generar un contexto más favorable para la comercialización.
En los próximos meses, la atención del sector se centrará en el avance de la cosecha de caña, la evolución de los precios y la dinámica del mercado internacional, elementos que definieron también el desempeño de la zafra anterior y que seguirán siendo determinantes en la próxima temporada.