
El Gobierno de España salió este lunes a desmentir de manera rotunda que las bases militares conjuntas con Estados Unidos ubicadas en Rota (Cádiz) y Morón de la Frontera (Sevilla) estén siendo usadas en la actual ofensiva militar contra Irán, en la que participan fuerzas de Estados Unidos e Israel.
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, aseguró ante medios españoles que esa utilización “no ha ocurrido ni va a ocurrir”, y subrayó que los enclaves de Rota y Morón, aunque compartidos con Estados Unidos, están bajo soberanía española y regidos por un tratado bilateral que limita estrictamente su uso militar. Según Albares, no se emplearán para ninguna operación que no esté recogida en ese convenio o en la Carta de Naciones Unidas.
Estas declaraciones llegan en medio de una escalada bélica en Oriente Medio, luego de que a fines de febrero Estados Unidos e Israel lanzaran ataques contra posiciones en Irán en lo que varios gobiernos han calificado como una acción unilateral fuera del marco de la legalidad internacional.
Aunque fuentes de seguimiento de vuelos y medios internacionales aseguran que más de una decena de aviones de reabastecimiento estadounidenses KC-135 que estaban estacionados en España han partido hacia otras bases europeas, el Gobierno de Madrid dijo que esa redistribución no implica que España haya autorizado su uso en la ofensiva contra Irán.
La ministra de Defensa española, Margarita Robles, también se pronunció en la misma línea: aseguró que no se ha prestado apoyo logístico ni se va a prestar ningún tipo de asistencia a la operación militar que está desarrollando Washington y Tel Aviv.
Este posicionamiento del ejecutivo español contrasta con la postura de otros países europeos. Mientras Francia, Alemania y Reino Unido han señalado su disposición a colaborar con Estados Unidos en acciones defensivas en la región, España ha mantenido una postura más cauta y crítica, enfatizando la necesidad de respetar el derecho internacional y buscar vías diplomáticas para resolver el conflicto.
Además de negar el uso de las bases, el Gobierno español condenó los ataques con drones que Irán lanzó contra diversos países de la región y contra Chipre, aunque igualmente afirmó que estas acciones y la operación de Washington y Tel Aviv ocurren fuera de un marco legal consensuado por la comunidad internacional.
El contexto internacional sigue siendo volátil. La guerra ha provocado represalias y ataques en varios frentes, incluyendo enfrentamientos entre grupos armados y Estados vecinos de Irán, así como declaraciones de cierre de rutas estratégicas por parte de la Guardia Revolucionaria iraní.
En España, el Gobierno también ha informado que monitorea la situación para evaluar posibles riesgos a ciudadanos españoles en la región de Oriente Medio, aunque por el momento no se han registrado víctimas nacionales en los eventos bélicos actuales.