
El Ministerio de Salud Pública de Tucumán confirmó este lunes 2 de marzo de 2026 el primer caso positivo de fiebre chikungunya en la provincia, tras el resultado de las pruebas realizadas a un paciente residente en la ciudad de Yerba Buena. La información fue oficializada por las autoridades sanitarias con el objetivo de informar a la población y poner en marcha las medidas de control correspondientes.
La chikungunya es una enfermedad viral transmitida por la picadura del mosquito Aedes aegypti, el mismo insecto responsable de la transmisión del dengue y del zika. El virus no se contagia de persona a persona, sino que requiere la intervención del mosquito vector para diseminarse.
Según el reporte oficial, el paciente diagnosticado con chikungunya en Tucumán ya fue abordado por el sistema de salud y se activaron los protocolos de control de foco en la zona donde reside, con trabajos de eliminación de criaderos y prevención de la proliferación del mosquito. Además, se informó que existen al menos dos casos probables en estudio, uno también en Yerba Buena y otro en la localidad de Lules, que están siendo analizados para confirmar si se trata de nuevos contagios.
Las autoridades señalaron que uno de los casos probables tiene antecedentes de viaje, mientras que en el otro están investigando si puede tratarse de circulación local del virus en la provincia, lo cual incrementaría el nivel de alerta sanitaria.
El contexto epidemiológico en la región del Noroeste argentino (NOA) es complejo, ya que países vecinos, como Bolivia, y provincias fronterizas como Salta han registrado un aumento de casos de chikungunya en las últimas semanas. En Santa Cruz (Bolivia), por ejemplo, ya se reportaron más de 4.000 contagios en los primeros meses del año, con varios pacientes hospitalizados, lo que refleja una intensa circulación del virus en zonas cercanas y un riesgo mayor de importación del virus.
La enfermedad se manifiesta generalmente con fiebre alta súbita, dolores intensos en las articulaciones, dolores de cabeza y malestar general. Aunque no suele causar cuadros hemorrágicos como puede suceder con el dengue, el dolor articular puede ser muy intenso y dejar secuelas durante semanas o incluso meses en algunos pacientes.
Hasta el momento no existe una vacuna ni un tratamiento antiviral específico para la chikungunya. El manejo de los casos se basa en el control de los síntomas, con hidratación, analgésicos y descanso. Por eso, las autoridades insisten en la importancia de las medidas preventivas, tanto a nivel individual como comunitario, para evitar la proliferación del mosquito transmisor.
Entre las recomendaciones se encuentran mantener los patios y jardines limpios, eliminar recipientes con agua estancada, mantener tanques y cisternas cerrados, y usar repelentes cuando se esté expuesto a zonas donde el mosquito Aedes aegypti sea frecuente.
En Tucumán, durante cada temporada de calor y humedad aumentan las tareas de vigilancia epidemiológica para enfermedades transmitidas por mosquitos, como el dengue, que en años anteriores ha ocasionado brotes importantes en la provincia. Este nuevo caso de chikungunya pone en evidencia la necesidad de fortalecer la vigilancia y la colaboración interjurisdiccional, en especial en un contexto regional con circulación activa del virus.
Las autoridades de salud instan a la población a no automedicarse, consultar ante la aparición de síntomas compatibles y colaborar con las medidas de control vectorial en sus hogares y barrios, para reducir al mínimo la posibilidad de nuevos contagios en Tucumán.