Sesiones extraordinarias: y…¿arranca o no arranca?
Los tiempos son el talón de Aquiles del Gobierno en el período que impuso el oficialismo para las sesiones extraordinarias. Dos de las cuatro semanas pasarán entre negociaciones previas a las dos sesiones -por Ficha Limpia y PASO, principalmente- en Diputados. Y después deberán esperar siete días para ir al Senado. Y por ahora no ven sentido en tratar los pliegos de Lijo y Mansilla antes de que se termine el debate en la Cámara baja.Los legisladores tienen cuatro semanas para tratar los siete temas que propuso el Ejecutivo. Y el Gobierno arrancó tarde: logró convocar a los bloques dialoguistas sólo después de la fecha de inicio, el martes pasado, porque alegaron que varios en su bancada estaban de vacaciones. Ahora, admiten en Balcarce 50, un mes no parece suficiente para culminar con ...









